¿Por qué conformarse con una reproducción impresa cuando puedes tener una buena copia original de

¿Por qué conformarse con una reproducción impresa cuando puedes tener una buena copia original de
"La noche estrellada" 1889, Vincent van Gogh. Copia facsímil realizada con acrílicos sobre cartón por Francisco R. Mayoral (1996).
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viernes, 7 de noviembre de 2014

Capricho [4] "Bodegón humilde" (Óleo sobre tabla, 2002)


"Bodegón humilde". Un capricho de 2002

Como de caprichos hemos venido hablando últimamente, hoy traemos aquí otra miniatura de 10x27 cm, cuya única diferencia con sus primos precedentes es que, para su realización, utilicé algo más de pintura añadida a la que me había sobrado en la paleta... Aunque no fue demasiada, esa es la verdad.

Si te gusta y prefieres un tamaño mayor con el mismo tema, no habría problema alguno en hacer una copia facsímil, de acuerdo con nuestro principio de "Arte a tu medida".


Óleo sobre tabla (sin enmarcar)
Formato: 10x27 cm
No disponible.

martes, 12 de junio de 2012

La espera (óleo sobre lienzo, 2000)


Luz del mediodía, brisa marina que ondea en falda y banderas... dulce espera

Ella, asomada al balcón abierto de par en par, frágil frontera entre lo externo y el interior, ha abandonado en ese momento congelado el espacio de soledad íntima, buscando la emoción contenida de experimentar la serena y dulce espera. La llegada de quien utilizará otra taza para acompañar con nuevo calor la que reposa en la mesa. Mientras, ella percibe con pasión el aroma marino del aire y el latido de la vida circundante.

Debemos la esencia de la descripción precedente, acerca de la escena de la pintura, a una amiga enamorada de este cuadro sencillo, pero amable y lleno de luz y belleza. Seguramente algo así es lo que me llevó a pintarlo en el año 2000, creo que recreando una obra de Raoul Dufy, aunque, ahora, el tiempo transcurrido nos hace dudar.

Espero que el espectador comparta que este cuadro, indudablemente "fauve", tiene algo que cautiva.  Una suave fuerza que emana de su serenidad y la armonía de la luz y colores. Sin duda es uno de mis favoritos.

Óleo sobre lienzo (enmarcado)
Formato: 33x22,5 cm
Tamaño enmarcado: 46x35,5 cm
No disponible.


sábado, 24 de marzo de 2012

Limones y hortensia (acrílico sobre cartón, 1996)



Para mi hermano y Berta, pintado en 1996

Nadie como el maestro Matisse para deslumbrar por su expresividad cromática y la distorsión de las formas, representativas del fauvismo. Sus obras se caracterizan por una gran luminosidad, hasta el punto de que se decía de él que llevaba la luz dentro y la trasladaba a sus cuadros mediante sus pinceladas sueltas y libres.

Henri Matisse,1943

Los bodegones de cítricos de Henri Matisse son un verdadero canto al color, él mismo dijo que "oyó cantar los colores". Colores, los suyos, que son como notas de música que componen una deslumbrante melodía visual.

Hacía mucho tiempo que este cuadro de Matisse, "Limones y saxífraga (hortensia)", me tenía cautivado; no me cansaba de admirar el equilibrado ritmo de su composición y la simplicidad de su fuerza cromática. Por ello, no dudé en pintarlo en 1996 para llenar de música y luz el comedor de mi hermano y su mujer.


Acrílico sobre cartón.
Formato: 50x70 cm
No disponible (puede duplicarse por encargo en formato a medida).

martes, 6 de marzo de 2012

Flores para soñar (acrílico sobre cartón, 1996)


Ella dijo: "quiero soñar con flores" y pinté este cuadro para su dormitorio
Lo pinté en 1996 y, desde entonces, cuelga en la pared del dormitorio de una mujer excepcional. Justo sobre el cabecero de su cama, para que sea lo último que contemplan sus ojos antes de apagar la luz y, así, soñar... con flores, todas las noches.

Acrílico sobre cartón.
Formato: 100x70 cm
No disponible (puede duplicarse por encargo en formato a medida).

domingo, 26 de febrero de 2012

Odalisca con pandereta (óleo sobre tabla, 1998)


Indolencia voluptuosa captada por F. R. Mayoral en 1998

Henri Matisse, en los años 20 del pasado siglo, llenó de color la sutil voluptuosidad de sus famosas odaliscas, cuya indolencia, como nota común, parece transmitir la seguridad de unas hermosas mujeres que se sustenta en la confianza construida sobre el atractivo de sus sensuales encantos, de los que hacen alarde sin histrionismo alguno.

Henri Matisse, 1925
Gráciles, sofisticadas, lujosas que no lujuriosas, magnéticas... y siempre indolentes, las modelos que pueblan la colección de odaliscas, nos sumergen en un universo de exotismo oriental evocador de "Las mil y una noches", mostrándose a la vez, tan descaradas en sus posados como inaccesibles; tan paradójicamente carnales como etéreas.

Magistralmente insertadas en contextos y situaciones que sólo la fértil imaginación y el brillante uso de intensos colores del maestro Matisse pudieron concebir y realizar. La "Odalisca con pandereta", pintada por su autor original en 1925, actualmente muestra sus encantos en el MOMA de Nueva York.

Para captar la magia de esta copia facsímil, Francisco tuvo que liberarse de su hechizo y dejar en absoluta libertad la disciplina de los pinceles.


Óleo sobre tabla (enmarcado)
Formato: 35,5x27 cm
Tamaño enmarcado: 45x37,5 cm
No disponible (puede duplicarse por encargo en formato a medida).

lunes, 6 de febrero de 2012

La danza (óleo sobre tela montada, 2003)

"La danza" de Francisco R: Mayoral, óleo pintado en 2003

Siendo muy niño, vi por primera vez la, para mí, genial película de Walt Disney "Fantasía". Fue desde entonces que comencé a sentírme cautivado por la música clásica que la pantalla me había envuelto en maravillosas y mágicas imágenes animadas. Vi aquella película catorce veces, lo que pude permitirme por tener una hermana mayor trabajando como acomodadora del entonces cine Panorama, en la calle Cedaceros de Madrid, del que ignoro su estado actual trás ser reconvertido más tarde en teatro.

La fiesta de imágenes y sonidos me embriagó por completo. Me subyugó provocando toda clase de intensas emociones a mi sensibilidad infantil; desde las más tiernas a las más terroríficas, pasando por la divertida, aunque estresante, secuencia de Mickey como "Aprendiz de brujo".

Ahora, desde el recuerdo más entrañable, tendría dificultades para escoger, de entre todas las piezas sinfónicas de la banda sonora, a una de ellas como favorita. He vuelto a ver la película y escuchado todas, una y otra vez, sin poder evitar que me vengan a la memoria las imágenes de aquel largometraje iniciático.

Sin embargo, muchos años más tarde, hay un sólo caso en el que la espontánea simbiosis con los dibujos de Disney, se ha visto sustituida en mi mente por otra obra de arte vinculada a "La danza de los jóvenes" de "La Consagración de la Primavera" del maestro ruso Igor Stravinski.


Porque, si de pequeño me impactó la música de la historia del desarrollo de la vida en nuestro planeta, descrita y narrada por los expresivos dibujos de "Fantasía"... ¡aquellos dinosaurios! fue, ya de adulto, que me impresionó mucho más, descubrir que el objetivo de Stravinski al componer su obra para ballet fue, según sus propias palabras, "expresar la vida primitiva"; en mi opinión, sacralizada en la danza primaveral de un olvidado rito pagano de fertilidad.

Henri Matisse, 1909-1910
Y, poco después, se produjo la nueva asociación plástica, al contemplar, en uno de mis muchos libros de pintura, a los bailarines inmortalizados en la pintura "fauvista" de Henri Matisse "La Danza".

El cuadro original, pintado por Matisse entre 1909 y 1910, está expuesto en el Museo del Hermitage de San Petersburgo y muestra una fiera utilización de los colores y el delineado de las figuras de los danzantes que transmiten una intensa sensación de movimiento y ritmo.

Es, sin duda, una obra maestra del fauvismo que no pude resistirme a pintar en 2003.

Óleo sobre tela montada en madera (enmarcado)
Formato: 46x55 cm
Tamaño enmarcado: 56x65 cm
Consultar disponibilidad y condiciones.


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